El Gobierno de México presenta una estrategia para jóvenes de 14 a 18 años que incluye guías para padres, una hora de reflexión en las escuelas y brigadas especializadas para prevenir la ansiedad y la depresión.
La adolescencia siempre ha sido una etapa de tormentas emocionales, dudas y la eterna búsqueda de pertenencia. Sin embargo, en pleno 2026, a los retos clásicos de la edad se han sumado la presión constante de las redes sociales, la violencia digital y una desconexión que a veces parece insalvable. Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para las y los Jóvenes, un ambicioso plan que busca poner las emociones en el centro del aula y del hogar.
El programa no se enfoca únicamente en el tratamiento médico, sino en la prevención temprana. Como explicó el secretario de Salud, David Kershenobich, el objetivo es entender los factores de riesgo y eliminar el estigma que rodea a los problemas emocionales, involucrando directamente a los pilares de la vida de un joven: su escuela y su familia.

Una hora para hablar de lo que importa
A partir de mayo, las escuelas de nivel secundaria (tercer grado) y bachillerato implementarán una hora semanal dedicada a las emociones. No será una clase tradicional con exámenes, sino un espacio de reflexión y dinámicas lúdicas donde los estudiantes podrán hablar sobre la presión por encajar, el impacto de lo que ven en sus pantallas y su autoestima.
Para reforzar esta labor, se distribuirán 18 millones de guías con un lenguaje cercano y sencillo. Estos materiales no son solo para los jóvenes; también hay versiones diseñadas para que madres, padres y maestros aprendan a identificar señales de alerta —como el aislamiento o la tristeza profunda— y sepan cómo iniciar un diálogo constructivo sin caer en el juicio.

Brigadas en las escuelas y apoyo 24/7
La estrategia también llevará a los profesionales de la salud directamente a los planteles. A través del programa “Día del ABC de las emociones”, 300 brigadas integradas por personal del IMSS, ISSSTE y Conasami visitarán las escuelas semanalmente para desmitificar los trastornos mentales y ofrecer herramientas de autocuidado.
Además, el gobierno recordó que la ayuda no termina cuando suena el timbre escolar. La Línea de la Vida (800 911 2000) y el micrositio especializado estarán disponibles las 24 horas del día, tanto por teléfono como por WhatsApp, para atender crisis de ansiedad o brindar orientación a padres que no sepan cómo actuar ante una situación emocional difícil de sus hijos.

El papel de la familia
Un punto clave de la estrategia serán las asambleas escolares con cuidadores. El objetivo es tejer una red de apoyo donde los adultos dejen de ver los cambios de conducta como “rebeldía” y empiecen a verlos como llamados de auxilio.
Con esta iniciativa, el país busca sanar una herida silenciosa que ha crecido en la última década, apostando por una generación que, además de conocimientos académicos, tenga la fortaleza emocional para enfrentar un mundo cada vez más digital y complejo.














