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Corazón de acero mexicano: Sheinbaum blinda la industria nacional

El Gobierno Federal firma acuerdo histórico para que toda la obra pública use acero producido en México

Este miércoles, Palacio Nacional fue el escenario de un pacto que promete cambiar las reglas del juego para la economía del país. La presidenta Claudia Sheinbaum, junto a líderes de los sectores de economía, construcción y vivienda, firmó el Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, una medida que pone el sello de “Hecho en México” a las grandes infraestructuras del futuro.

¿De qué trata este acuerdo? La idea es sencilla pero poderosa: que el dinero de los impuestos se quede en casa. A partir de ahora, las contrataciones públicas priorizarán la compra de acero nacional, buscando sustituir importaciones y, sobre todo, proteger los empleos de las familias mexicanas.

Marcelo Ebrard / Secretario de Economìa en Mèxico

Los pilares de la estrategia:

  • Prioridad nacional: Marcelo Ebrard fue claro: “No nada más importa el precio; importa mucho dónde se hace”. El objetivo es la autonomía productiva.
  • Vivienda y empleo: Con el Programa de Vivienda del Bienestar como motor, se espera respaldar 90,000 empleos directos y dar certeza a inversiones que superan los 8,000 millones de dólares.
  • Cero competencia desleal: Raquel Buenrostro anunció que habrá una defensa férrea contra prácticas comerciales injustas y un impulso a los proveedores locales.

Un beneficio para todos Desde la construcción de carreteras hasta las nuevas casas del bienestar, el acero mexicano será el protagonista. Luis Rafael Méndez Jaled, de la CMIC, recordó que los constructores consumen el 60% del acero en el país, por lo que este pacto asegura calidad, mejores costos y tiempos de entrega más eficientes.

“El asunto es que lo que se produce en México se consuma también en México”, enfatizó la presidenta Sheinbaum, aclarando que solo se importarán materiales muy especializados que no se fabriquen aquí. Con este paso, México no solo construye edificios y puentes, sino que fortalece los cimientos de su propia independencia industrial.

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