Lo que debía ser una mañana de festejo, obsequios y reuniones familiares por el Día de las Madres, se transformó en una pesadilla para dos hogares en Frontera y Monclova. En incidentes por separado, dos varones optaron por salir por la puerta falsa, sumiendo en la desolación a sus madres y parejas en un día que, de ahora en adelante, estará marcado por la nostalgia y el pesar.
La primera fatalidad se registró en la colonia Occidental, en Ciudad Frontera. Luis Eduardo, de solo 25 años, pasó las primeras horas de la jornada con sus allegados e incluso tuvo el detalle de abrazar y felicitar a su progenitora. Ninguno de los presentes sospechó que, tras esa fachada de calma, el joven lidiaba con una crisis interna.

Sus parientes lo recuerdan animado y participando en la convivencia, momentos que tristemente se volvieron los últimos a su lado. Tras despedirse brevemente asegurando que volvería pronto, fue localizado sin signos vitales tiempo después en un inmueble situado en la intersección de las calles Luis Donaldo Colosio e Industrial.

Al hallar el cuerpo, la angustia se apoderó de sus padres, quienes solicitaron el apoyo de las unidades de rescate; no obstante, los paramédicos ya nada pudieron hacer. La noticia se propagó rápidamente, congregando a vecinos y conocidos que no daban crédito a lo ocurrido en plena festividad.
Mientras esa comunidad intentaba asimilar el golpe, un segundo reporte movilizó a las autoridades en Monclova.
En el sector de la colonia Hipódromo, José Manuel, de 52 años y apodado cariñosamente como “Pepe”, fue encontrado muerto también durante las primeras horas del domingo. Según testimonios de personas allegadas, el hombre atravesaba una situación complicada derivada de problemas de dependencia, factor que había minado su salud mental en los últimos meses.

Aunque la velada previa transcurrió sin aparentes señales de alerta, durante la madrugada se dirigió al patio de su casa en la calle Nueva Rosita para poner fin a su existencia.
Su cónyuge fue quien realizó el terrible hallazgo al notar su ausencia en la recámara. Al inspeccionar la propiedad, lo encontró en la parte trasera, entrando de inmediato en un estado de crisis nerviosa.
Rescatistas de la Cruz Roja llegaron al sitio para protocolizar el deceso, mientras que el área fue resguardada por efectivos policiales y peritos de la fiscalía para efectuar los peritajes de ley.
Ambos sucesos, ocurridos en el marco del 10 de mayo, han generado una profunda consternación en la zona, subrayando la importancia de atender la salud emocional y las adicciones que afectan a la sociedad en silencio. Para estas dos madres, la fecha que celebra la vida quedó grabada con el amargo recuerdo de una partida irreparable.













