Presión sindical por salarios de 16 dólares
La revisión del T-MEC programada para este año promete intensos debates en materia laboral. Un reciente estudio del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice revela que sindicatos y académicos de la región buscan una reforma profunda al Capítulo 23 y al Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR). La propuesta más ambiciosa viene de las agrupaciones laborales de Estados Unidos, quienes exigen fijar un salario mínimo regional de 16 dólares por hora para los empleos sindicalizados en sectores clave, como el automotriz y el de autopartes, buscando mitigar la enorme brecha salarial con México.
Además del tema económico, se busca facilitar los procesos de denuncia para los trabajadores. Las organizaciones proponen reducir la carga de la prueba cuando se reporten violaciones a los derechos laborales, haciendo los trámites menos burocráticos. El informe señala que, aunque el acuerdo actual protege la libertad de asociación, no garantiza que se logre concretar un contrato, por lo que plantean que la denegación de la negociación colectiva sea motivo suficiente para activar sanciones comerciales de manera inmediata.
Otro punto crítico sobre la mesa es la expansión de las reglas del T-MEC a sectores que originalmente quedaron fuera. La propuesta de un “Capítulo Laboral 2.0” pretende blindar los derechos de los trabajadores en la agricultura, las plataformas digitales, el sector energético, los centros de datos y, de manera muy especial, proteger a la fuerza laboral migrante en los tres países del bloque.

Finalmente, el análisis advierte sobre la falta de criterios uniformes al momento de investigar las quejas. Para solucionar esto, se propone crear un protocolo de inspección estandarizado y sumar a expertos independientes en las investigaciones, asegurando que las evaluaciones se realicen bajo criterios técnicos compartidos y no dependan de decisiones políticas unilaterales.













