El hospedaje informal y la falta de infraestructura preventiva agravan los efectos de las tormentas del fin de semana
Las fuertes lluvias del fin de semana incomunicaron los accesos hacia Ocampo, impidiendo la llegada de los pocos visitantes planeados para estas fechas. Armando de la Garza, comisionado de turismo en la CANACO de Monclova, señaló que el agua bloqueó por completo el tránsito terrestre y paralizó el flujo turístico de esa localidad.
En Cuatro Ciénegas la situación causó que decenas de viajeros cancelaran sus reservaciones a última hora mientras se encontraban en el trayecto. Los apagones prolongados dejaron al pueblo mágico sin energía ni aire acondicionado, una situación que mermó la experiencia de los clientes debido al clima caluroso de la región.
El representante comercial explicó que las fallas eléctricas son consecuencia directa del incremento de casas particulares habilitadas como alojamientos digitales de renta. Este cambio de uso habitacional a comercial duplica y triplica el consumo de energía, sobrepasando por completo la capacidad de carga registrada ante la Comisión Federal de Electricidad.
La saturación de servicios también colapsó la red de telefonía e internet por la llegada masiva de familias a estos espacios no regulados. Aunque la mayoría de los hoteles cuenta con plantas generadoras y paneles solares, de la Garza aclaró que estos sistemas solo alcanzan para iluminar áreas de emergencia.
Sobre las críticas por la falta de limpieza en el cañón local, el comisionado argumentó que los ayuntamientos suelen enfocar sus recursos en necesidades diarias como pavimentación. Limpiar los ríos se complica presupuestalmente debido a que este tipo de inundaciones atípicas ocurren únicamente cada cinco o diez años.












