El presidente de Estados Unidos reconoció que reclamó al primer ministro israelí por los enfrentamientos y pidió detener la violencia en la región.
Donald Trump reconoció que tuvo una conversación tensa con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, debido a los ataques militares en Líbano. Durante una entrevista en un podcast, el mandatario estadounidense aceptó que incluso lanzó insultos al líder israelí mientras buscaba frenar el conflicto y mantener abiertas las negociaciones de paz con Irán.
Trump explicó que le preocupaba la situación en Líbano y el aumento de los enfrentamientos en la región. Según contó, durante la llamada telefónica le dijo directamente a Netanyahu: “Bibi, tenemos que parar esto”, haciendo referencia a los constantes ataques y al riesgo de que el conflicto siguiera creciendo.
El presidente estadounidense aseguró que mantiene aprecio por Netanyahu y negó que el primer ministro lo haya manipulado para iniciar acciones contra Irán. Trump también afirmó que fue él quien tomó la decisión de actuar para impedir que Irán desarrollara armas nucleares, al considerar que esto representa una amenaza para Israel.

La llamada ocurrió después de que Irán amenazó con suspender conversaciones con Estados Unidos y endurecer medidas sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Esto sucedió luego de las amenazas de Israel de lanzar bombardeos sobre Beirut, capital de Líbano, aumentando la tensión internacional.
Israel mantiene enfrentamientos con el grupo Hezbolá, respaldado por Irán, luego de ataques con drones dirigidos hacia ciudades del norte israelí. Los choques armados han provocado miles de muertes y el desplazamiento de más de un millón de personas en territorio libanés durante los últimos meses.
Trump también señaló que sostuvo conversaciones con representantes de Hezbolá y aseguró que ambas partes acordaron disminuir los ataques. Aunque los enfrentamientos en el sur de Líbano continúan, Israel evitó nuevos bombardeos sobre Beirut y disminuyeron los ataques con drones contra territorio israelí.
Pese a estas señales, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán siguen sin avances importantes. La tensión en Medio Oriente continúa siendo un tema delicado para la administración de Trump, especialmente por el riesgo de que el conflicto se extienda a otros países de la región.













