Ambos países enviaron cartas a Estados Unidos para respaldar la continuidad del acuerdo comercial en Norteamérica.
Los gobiernos de México y Canadá formalizaron su intención de ampliar por 16 años adicionales la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC. La decisión ocurre antes del proceso de revisión establecido dentro del acuerdo comercial que une a las tres economías de Norteamérica.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, confirmó que el pasado 1 de junio envió una carta oficial a sus homólogos de Estados Unidos y Canadá para expresar la postura del Gobierno mexicano. El funcionario aseguró que el país considera necesario mantener y fortalecer el tratado comercial vigente.
En el documento enviado a la Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos, México destacó que el T-MEC ha dado estabilidad económica, mayor certeza jurídica y ha permitido atraer inversiones extranjeras a la región. Además, señaló que el acuerdo ha sido clave para fortalecer la integración económica entre los tres países.
Como parte de la preparación para la revisión del tratado, el Gobierno mexicano realizó consultas públicas en todo el país durante el año pasado. En esos encuentros participaron distintos sectores económicos y estatales, donde la mayoría expresó una opinión favorable sobre la continuidad del acuerdo comercial.
Sin embargo, también surgieron preocupaciones relacionadas con aranceles y medidas comerciales impuestas por Estados Unidos, principalmente en temas de acero y aluminio. Autoridades mexicanas señalaron que todavía existen obstáculos que afectan el intercambio comercial y la competitividad regional entre las tres naciones.
Canadá también envió una carta oficial para respaldar la extensión del T-MEC. El Gobierno canadiense afirmó que el tratado ha fortalecido la economía de América del Norte y destacó que la región cuenta actualmente con un mercado cercano a los 500 millones de consumidores y una economía de gran tamaño.
Las autoridades canadienses señalaron que el proceso de revisión también servirá para analizar posibles mejoras y adaptar el tratado a las nuevas condiciones económicas globales. Hasta el momento, solo falta que Estados Unidos haga pública su postura oficial sobre la continuidad del acuerdo y los posibles cambios que buscará impulsar.













