Cuando el consumo de drogas desplaza la responsabilidad de proteger a los hijos
La omisión de cuidados es el problema más grave que enfrentan los niños en Monclova hoy. Según la PRONNIF, esta falta de atención representa el 80 por ciento de los reportes recibidos. Los menores sufren accidentes, viven sin registro de identidad y carecen de supervisión diaria debido al descuido de sus propios padres.
La raíz de este abandono se encuentra en el consumo severo de drogas. Siete de cada diez expedientes por derechos vulnerados están ligados a la adicción de los adultos responsables. Esta enfermedad anula la capacidad de los padres para alimentar, proteger y acompañar a sus hijos en las etapas más importantes.
El peligro se concentra en la zona oriente y sur de la ciudad, donde la pobreza y la adicción conviven diariamente. En estos sectores, es frecuente ver a los niños solos durante la noche. Al perder la supervisión necesaria, los menores quedan expuestos a riesgos externos que pueden cambiar su vida permanentemente.
La situación se complica cuando las autoridades intentan localizar a los padres para actuar. Muchas veces, el consumo de sustancias genera un aislamiento tal que los adultos desaparecen, complicando cualquier intento de ayuda legal. Cuando esto ocurre, la institución debe intervenir para evitar un daño mayor hacia los pequeños afectados.
Ante este panorama, la PRONNIF busca redes de apoyo con la familia extendida para no separar a los niños de su entorno. Aunque existen casos donde la rehabilitación ayuda a recuperar la estabilidad, la realidad sigue siendo dura. Proteger la integridad de los menores es hoy una carrera contra el tiempo.













