El socorrista de Protección Civil sintió impotencia al hallar al recién nacido en la basura, pero su capacitación logró ponerlo a salvo
Elías Antonio Hernández Flores, paramédico de Protección Civil de Castaños, recibió con sorpresa la noticia de que el bebé que rescató llevará su nombre. A sus 25 años y con casi tres de servicio, el socorrista afirmó que no buscaba un reconocimiento, pues realiza su trabajo por mera vocación.
El hallazgo ocurrió el pasado miércoles en la colonia Independencia Sur, luego de que una vecina le reportó ruidos extraños detrás de un contenedor de basura. Al revisar la zona, Elías encontró al recién nacido escondido entre ramas y dentro de una bolsa de plástico negra, completamente indefenso.
Al ver las condiciones del menor, el paramédico sintió una profunda tristeza e impotencia. Al ser padre de una niña de cinco años y un niño de tres, admitió que pensó de inmediato en sus propios hijos, una situación que le conmovió el corazón antes de iniciar las maniobras de auxilio.
A pesar de la fuerte carga emocional, el rescatista dejó de lado sus sentimientos personales para actuar con profesionalismo. Elías procedió a sacar al menor de la bolsa, limpió sus vías respiratorias y le brindó los primeros auxilios necesarios para estabilizarlo antes de subirlo a la ambulancia de la corporación.
El bebé fue trasladado de urgencia al Hospital Amparo Pape de Benavides para recibir atención médica especializada. Finalmente, tras la decisión de la Pronnif de nombrar al menor Juan Elías, el rescatista deseó que el pequeño sea adoptado pronto por una familia que le brinde el amor que merece.













