La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México no fue informado previamente sobre las amenazas contra inspectores estadounidenses, motivo por el que Washington frenó temporalmente las revisiones y envíos de aguacate desde Michoacán.
La suspensión de las inspecciones estadounidenses al aguacate michoacano tomó por sorpresa al Gobierno de México. Claudia Sheinbaum explicó que las autoridades de Washington no comunicaron previamente que algunos de sus inspectores habían recibido amenazas, situación que posteriormente derivó en la interrupción temporal de las actividades relacionadas con las exportaciones.
Durante su conferencia de este lunes, la presidenta reconoció que la violencia continúa siendo un problema en algunas zonas productoras. Señaló que la extorsión ha disminuido en determinados municipios, pero en otras regiones registró un incremento durante el último mes, generando preocupación entre agricultores, empacadores y trabajadores del sector.

Aunque el Gobierno mexicano ya investiga la situación, Sheinbaum no identificó públicamente al grupo criminal que estaría detrás de las amenazas. La mandataria explicó que, tras conocer el problema, comenzaron a establecerse medidas para proteger a los inspectores estadounidenses y mantener funcionando la cadena de exportación.
Seguridad, el punto central para reactivar las exportaciones
El problema llevó a México y Estados Unidos a reforzar la comunicación. Funcionarios mexicanos de seguridad y Relaciones Exteriores se reunieron con el embajador Ronald Johnson para establecer mecanismos que permitan proteger al personal encargado de las inspecciones, así como a productores y trabajadores de las empacadoras.
Sheinbaum aseguró que habrá vigilancia suficiente para evitar nuevos incidentes. La estrategia contempla reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad en zonas productoras, centros de empaque y vías utilizadas para transportar el aguacate que posteriormente es enviado al mercado estadounidense.
La presidenta también destacó que ya son 45 las empacadoras que retomaron sus actividades de exportación. De acuerdo con información del Gobierno mexicano, alrededor de tres cuartas partes de las plantas del estado ya fueron habilitadas nuevamente, lo que permite recuperar paulatinamente las operaciones comerciales.
Mil 557 elementos vigilarán las zonas aguacateras
Para acompañar la estrategia de seguridad, la Secretaría de la Defensa Nacional desplegó mil 557 elementos en las regiones productoras. El operativo está integrado por 900 militares y 657 integrantes de la Guardia Nacional, quienes realizarán labores de vigilancia en puntos considerados estratégicos.
La presencia de los elementos busca reducir riesgos para toda la cadena productiva, desde los campos hasta las empacadoras y las carreteras. La medida también pretende generar condiciones para que los inspectores estadounidenses puedan regresar a sus labores sin que exista una nueva interrupción.
Estados Unidos ya permitió la reanudación parcial de las inspecciones en Tancítaro, Tacámbaro y Uruapan, además de la región comprendida entre Morelia y Pátzcuaro. La reapertura representa un avance, aunque todavía se espera que las operaciones regresen completamente a la normalidad.
Michoacán busca recuperar el ritmo de exportación
El impacto económico de la suspensión preocupa especialmente a los productores michoacanos, debido al peso que tiene Estados Unidos como destino del aguacate mexicano. Por ello, autoridades y representantes del sector trabajan para evitar que una nueva alerta de seguridad vuelva a detener los embarques.
México exporta más de un millón de toneladas de aguacate cada año. Solamente durante los primeros cuatro meses de 2026 fueron enviadas al extranjero 501 mil 824 toneladas, una cifra que muestra la importancia de este producto para el comercio agroalimentario nacional.
La situación también pone sobre la mesa el problema de la extorsión que enfrentan productores y empresarios en distintas regiones de Michoacán. El Gobierno federal ha reconocido que combatir este delito resulta indispensable para proteger tanto la actividad económica como la seguridad de quienes trabajan en el sector.
Por ahora, la prioridad es mantener abierta la comunicación entre México y Estados Unidos. Sheinbaum insistió en que cualquier amenaza o incidente debe ser informado oportunamente para que ambos gobiernos puedan actuar antes de que una situación de seguridad termine afectando nuevamente las exportaciones.
Mientras las inspecciones avanzan de manera gradual, productores y empacadores esperan que el resto de las instalaciones pueda incorporarse durante los próximos días. La recuperación total dependerá de que se mantengan las condiciones de seguridad y de que no surjan nuevas amenazas contra el personal estadounidense.













