La alianza explora una zona frente a Campeche con grandes posibilidades, pero también importantes retos técnicos, económicos y ambientales.
Pemex y Petrobras analizan una zona frente a Campeche donde existen formaciones rocosas de unos 160 millones de años. Ambas empresas buscan determinar si debajo del lecho marino existen reservas de petróleo que puedan ser aprovechadas mediante nuevos proyectos de exploración.
La operación representa un reto por la profundidad, las altas presiones y las capas de sal que deberán atravesarse. Pemex ya exploró la zona en 2018, aunque el pozo fue considerado improductivo. Sin embargo, los datos obtenidos podrían servir para orientar los nuevos trabajos.
Petrobras aporta experiencia en la explotación de yacimientos presalinos en Brasil, donde logró importantes descubrimientos. Para Pemex, encontrar un campo de gran tamaño permitiría fortalecer sus reservas y producción, aunque las perforaciones en aguas profundas requieren inversiones millonarias y tecnología especializada.
Por ahora, ambas compañías revisan información sísmica y geológica antes de decidir nuevas perforaciones. El proyecto todavía debe demostrar que existe suficiente petróleo y que su extracción puede ser rentable, además de cumplir con las medidas necesarias para reducir posibles impactos ambientales.












