

El operativo derivó en el resguardo del inmueble, la atención a tres víctimas con lesiones y el rescate de 25 personas que estaban anexadas.
Una exinterna del centro de rehabilitación Grupo Nueva Vida acudió a las instalaciones de la Fiscalía para denunciar los maltratos físicos que sufría en el lugar. El médico legista examinó a la víctima y certificó las heridas en su cuerpo, lo que permitió al Ministerio Público tramitar una orden de cateo.
Agentes judiciales ingresaron al inmueble ubicado en la calle Múzquiz, entre San José y Rosario, donde encontraron a 25 personas de ambos sexos. Las autoridades notificaron a sus familiares y entregaron a cada uno de los internos, mientras que el edificio quedó clausurado con sellos oficiales de resguardo.
Tras la intervención en la colonia Santa Bárbara, dos personas más acudieron a interponer sus denuncias por agresiones dentro del anexo. El delegado Everardo Lazo Chapa confirmó que las tres víctimas fueron certificadas por personal médico y que los señalamientos encuadran en el delito de lesiones físicas.
La carpeta de investigación continúa abierta para recabar testimonios y tomar las declaraciones de los implicados. Hasta el momento no hay personas detenidas por estos hechos, pero el caso se turnará ante el juez en cuanto se integren todas las pruebas necesarias contra los responsables.
El funcionario explicó que la Secretaría de Salud realiza brigadas constantes para verificar el estado de los centros de rehabilitación en la región. Con este caso, suman entre seis y siete inmuebles asegurados durante este año por irregularidades o agresiones cometidas contra los internos.













