Trabajadores del turno nocturno tomaron las calles contra el sindicato, denunciando desabasto de insumos, falta de médicos y un proceso de votación que consideran amañado.
Consignas retumbantes como “No te puedes enfermar porque no hay material” y “No hay torundas de alcohol pero sí hay corrupción” marcaron el ritmo de la movilización. El personal médico y de enfermería del IMSS en Monclova alzó la voz por segunda ocasión en menos de una semana, evidenciando el hartazgo acumulado.
El movimiento de protesta apunta directamente contra la dirigencia nacional del sindicato que encabeza el doctor Olivo.

La indignación de la base trabajadora estalló ante la propuesta de un 2.9% de incremento directo al tabulador, cifra que consideran una burla frente a la inflación y las pésimas condiciones laborales actuales.
En esta jornada, los manifestantes pertenecían al turno de tercera, quienes tras cumplir su labor a las 7 de la mañana continuaron la lucha. Exigieron insumos básicos, mejores condiciones contractuales y la contratación urgente de personal clave, como médicos cirujanos, para garantizar la atención digna que merecen los derechohabientes.
La manifestación pacífica arrancó a las 8:00 horas y avanzó hasta las dependencias del sindicato de trabajadores del IMSS en Monclova. Esta acción forma parte de un despliegue nacional que ya sumó marchas sobre el bulevar Pape el viernes pasado, consolidando un frente unido en la región por la salud pública.
El conflicto no se detiene aquí. Se prevé una tercera manifestación este martes a las 12:00 del mediodía bajo el puente frente a la Clínica 7. La protesta antecede a la votación del 14 de octubre, donde los trabajadores decidirán formalmente si aceptan el aumento propuesto o contemplan la huelga.

Sin embargo, el escepticismo predomina entre los manifestantes. Los trabajadores expresaron no confiar en las urnas porque “el proceso ya está amañado”, al ser el propio sindicato quien realizará el escrutinio. Denuncian que la representación gremial les ha dado la espalda por completo, dejando al personal a su suerte.













