Gómez Urrutia exige la intervención del Gobierno para frenar el colapso
Según lo revelado en el portal digital de El Financiero, revivir Altos Hornos de México (AHMSA) exige una inyección masiva de 3 mil millones de dólares. Esta titánica suma resulta imprescindible para frenar la quiebra absoluta, saldar compromisos vencidos y encender nuevamente las máquinas operativas de la acerera.
Las desgarradoras cifras presentadas por Napoleón Gómez Urrutia revelan un pozo financiero sin fondo: 1,800 millones de dólares adeudados a acreedores y otros 600 millones a proveedores. Además, se suma el impago sistemático a los obreros que hoy padecen los estragos de la parálisis total de operaciones.
La recuperación completa de las instalaciones en Monclova podría demorarse un tramo sofocante de 10 a 15 años. El abandono estructural, el saqueo patrimonial y la hipoteca de equipos clave impiden un arranque inmediato, obligando a rehacer desde las cenizas el gigante industrial que alguna vez fue.
Frente al sombrío panorama, el dirigente minero exige la intervención inaplazable del gobierno de Claudia Sheinbaum para rescatar a las familias afectadas. Propone expulsar el control que hundió a la empresa y constituir una cooperativa obrera que tome el timón productivo con urgencia.













