La documentación de apenas 209 empleados fue entregada, mientras más de nueve mil siguen sin certeza sobre su futuro en medio del proceso concursal.
La quiebra de Altos Hornos de México (AHMSA) sigue dejando una estela de incertidumbre y desesperanza. Aunque el síndico del expediente 19/2023 presentó documentos de 209 trabajadores, aún resta acreditar los derechos de más de 9,800 empleados, quienes viven con la angustia de no saber cuándo recibirán lo que les corresponde.
En cada audiencia se acumulan papeles, nóminas y contratos, pero para los trabajadores el tiempo se traduce en sufrimiento. Muchos dependen de esos pagos para sostener a sus familias y enfrentar deudas. La burocracia judicial se ha convertido en un muro que retrasa la justicia laboral que tanto necesitan.
Los tribunales laborales de Coahuila notificaron nuevas sentencias que condenan a AHMSA a pagar prestaciones, pero esos fallos parecen solo engrosar el expediente. Mientras se discute el orden de prelación de créditos, la realidad golpea con crudeza: miles de familias sobreviven al día, esperando que la justicia avance más rápido.
Como parte de la estrategia concursal, el síndico pidió autorización para vender maquinaria y equipo industrial en Estados Unidos, valuados por Ford Wickman y Thomas Koikas de Hilco Valuation Services. Aunque la operación podría generar ingresos, los trabajadores temen que los recursos no lleguen a saldar sus derechos pendientes.
A la par, se admitió un recurso de revocación que complica aún más el curso del proceso. Cada movimiento judicial alimenta la incertidumbre de quienes un día fueron el motor de la siderúrgica. AHMSA, gigante de acero en ruinas, arrastra consigo la esperanza de miles que aún esperan justicia.













