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El Palomazo Norteño hace historia en Las Vegas con música y orgullo mexicano

La agrupación recibió una estrella en el Paseo de las Estrellas y logró llenar el MGM Grand Garden Arena con “La Borrachera Perfecta”

La noche en Las Vegas fue diferente. Miles de mexicanos y latinos se reunieron en el MGM Grand Garden Arena no para ver una pelea o un show pop, sino para cantar al ritmo del norte. El Palomazo Norteño llegó con todo y conquistó el corazón del público.

Lalo Mora, Eliseo Robles, Rosendo Cantú y Raúl Hernández unieron sus voces y trayectorias para ofrecer un espectáculo que no solo hizo vibrar el escenario, también marcó un momento único: por primera vez, un show norteño llenó este recinto emblemático en plena celebración de las fiestas patrias mexicanas.

Entre canciones como Tragos de amargo licor, Laurita Garza y Eslabón por eslabón, los asistentes ondearon banderas, cantaron a todo pulmón y corearon “¡Viva México!” como si estuvieran en su tierra. Fue una noche de identidad, nostalgia y celebración, donde la música fue el puente.

En medio del concierto llegó una sorpresa aún más especial. Los integrantes de El Palomazo recibieron una estrella en el famoso Paseo de las Estrellas de Las Vegas. En pleno escenario, se les entregó una réplica simbólica mientras afuera, en el Strip, se develaba la placa oficial con su nombre.

Este reconocimiento los coloca junto a leyendas como Vicente Fernández, Elvis Presley y Juan Gabriel. Para los músicos, fue más que un premio: fue una señal de que la música norteña tiene un lugar firme en la historia cultural, incluso fuera de México.

El logro no es menor. Romper barreras en un espacio tradicionalmente reservado para otros géneros musicales demuestra que el regional mexicano tiene fuerza internacional. Y no solo eso, tiene alma. Tiene historias. Y tiene a un público que lo respalda con pasión.

Tras esta presentación histórica, El Palomazo Norteño continuará su gira por ciudades de Estados Unidos como Portland, San Antonio y Palm Springs. En México, llegarán a Guadalajara, Pachuca y cerrarán el año con dos noches especiales en Monterrey, su tierra natal.

Lo vivido en Las Vegas fue más que un concierto. Fue una declaración de identidad y resistencia musical. El Palomazo no solo hizo historia por llenar un recinto o recibir una estrella. Lo hizo por recordarnos que la música del norte también brilla… y lo hace con luz propia.

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