Está acusado de lavado de dinero y señalado por vínculos con el crimen organizado
La Fiscalía General de la República informó que un juez vinculó a proceso al exgobernador priista de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, por operaciones con recursos de procedencia ilícita. La acusación se centra en más de 156 millones de pesos que presuntamente fueron lavados durante su gestión al frente del estado.
La decisión judicial se dio tras reponer una audiencia inicial, derivada de un amparo que Sandoval había obtenido previamente. Sin embargo, el juez consideró suficientes los argumentos de la FGR para mantenerlo procesado. Mientras dure el juicio, el exfuncionario permanecerá en prisión preventiva, medida que se ratificó este 16 de septiembre.
Roberto Sandoval fue detenido en junio de 2021 en Nuevo León, junto con su hija Lydi Alejandra, después de ocho meses de búsqueda a nivel nacional e internacional. Su captura se realizó en un operativo donde participaron la FGR, el Centro Nacional de Inteligencia y la Coordinación Nacional Antisecuestro.
Además del delito de lavado de dinero, el exgobernador enfrenta señalamientos por vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación y con la organización de los Beltrán Leyva. Tanto la FGR como el Departamento del Tesoro de Estados Unidos han apuntado estos nexos, que se suman a los procesos que enfrenta en México.
En paralelo, organismos internacionales han documentado abusos durante su administración. La Federación Internacional de Derechos Humanos reportó al menos 47 desapariciones forzadas en Nayarit entre junio y septiembre de 2017. El informe acusa a Sandoval y a su entonces fiscal, Édgar Veytia, de encabezar una estructura criminal dentro de la fiscalía estatal.
El caso de Veytia refuerza las acusaciones. En 2017 fue detenido en Estados Unidos y dos años después recibió una condena de 20 años de prisión, tras declararse culpable de proteger a cárteles de la droga. Estos antecedentes pesan sobre Sandoval y complican aún más su situación legal en México.













