Aunque Senasica asegura que el caso fue controlado, productores temen afectaciones económicas y piden acciones firmes para evitar riesgos en las exportaciones.
La confirmación de un caso de gusano barrenador en ganado de Nuevo León encendió alertas en el norte del país. Senasica aseguró que el hallazgo se detectó a tiempo y que el riesgo de dispersión fue contenido, pero productores locales, como Arturo Valdez, expresaron cautela y pidieron resultados claros.
Valdez señaló que, aunque las autoridades reaccionaron rápido, el problema podría crecer si no se erradica de manera definitiva. Subrayó que no se trata solo de un estado afectado, sino de todo el sector ganadero del norte de México, cuya economía depende en gran parte de las exportaciones de ganado.
El productor recordó que los ganaderos han enfrentado más de un año de dificultades ligadas al gusano barrenador. Explicó que no se trata de pérdidas directas, sino de grandes cantidades de dinero que han dejado de ganar, lo que ha debilitado de manera considerable la economía del sector.
Valdez advirtió que Estados Unidos exigirá pruebas contundentes de control para mantener abiertas las fronteras al comercio ganadero. “Senasica debe demostrar con hechos que el caso está erradicado. Si no, las exportaciones seguirán detenidas”, comentó, insistiendo en que los próximos días serán decisivos para conocer la situación real.
El ganadero pidió fortalecer las medidas de prevención y control para evitar un golpe mayor a las exportaciones. Recordó que, de propagarse la plaga cerca de Coahuila, el impacto sería devastador. “No podemos confiarnos, está muy cerca de casa. Necesitamos compromiso y atención inmediata”, expresó preocupado.
Por ahora, Valdez y otros productores esperan que el caso sea aislado. Destacó que esta situación debe atenderse con seriedad para no poner en riesgo miles de empleos y la estabilidad del sector. “Ojalá las autoridades actúen rápido y con firmeza. El futuro de muchas familias depende de ello”, concluyó.













