El hombre detrás de la botarga de Acereros enfrenta la pérdida de su negocio y su salud tras un incendio
Jesús Enrique Apodaca, mejor conocido como la botarga “Furia Azul” de los Acereros de Monclova, atraviesa días de dolor y esperanza. Un incendio redujo a cenizas su recién inaugurado negocio de comida estilo Sonora y lo dejó con quemaduras de segundo grado en piernas y brazos.
Con apenas 31 años, este joven originario de Sonora pero adoptado por la afición acerera, relató con voz entrecortada cómo una fuga de gas desató la tragedia. “En cuestión de minutos el fuego consumió todo. Perdí casi 40 mil pesos de inversión, mercancía y hasta mi celular”, lamentó.

Hoy permanece internado en el Hospital Amparo Pape, donde los médicos vigilan la evolución de sus heridas. A pesar del dolor, se aferra a la esperanza de levantarse de nuevo. “Primero quiero recuperarme y después volver a empezar. Esto es una prueba y no me voy a dejar caer”.
Apodaca se ha ganado el cariño del público no solo con sus ocurrencias en el diamante, sino también con su sencillez fuera de él. “Estoy agradecidísimo con la afición y con quienes se han preocupado por mí. Sus llamadas y oraciones me animan a seguir adelante”, expresó conmovido.
Hoy, la “Furia Azul” necesita de la misma afición que tantas veces hizo reír desde el terreno de juego. Quienes deseen apoyarlo pueden tenderle la mano en este momento crítico, con ayuda material, oración o un mensaje de aliento que lo acompañe en la difícil recuperación que enfrenta.













