Usuarios enfrentan cobros inexplicables de más de $462 pesos que contrastan con las ganancias mínimas declaradas por el gerente Eduardo Campos, quien ahora debe dar la cara por los cargos fantasma.
MONCLOVA, COAH.- El Sistema Intermunicipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) Monclova-Frontera está en el ojo del huracán. Miles de usuarios están recibiendo recibos de agua con montos descaradamente inflados, justificados por el concepto más ambiguo y frustrante: “Otros Conceptos”. Estos cargos, que en muchos casos superan los $462 pesos, han provocado una indignación generalizada.
La molestia ciudadana se dirige directamente al gerente general, Eduardo Campos, pues la opacidad de los cobros se burla de su reciente declaración sobre las finanzas del organismo.
¿Un Superávit Fantasma o una Evasión?
La crítica de los usuarios es ácida: ¿De dónde salen estos cargos?
La semana pasada, Campos presumía un superávit de la paramunicipal ante el Consejo de SIMAS. Sin embargo, fuentes cercanas confirmaron que esa ganancia apenas rondaba los $300 mil pesos. Un monto que, en el contexto de una ciudad, es considerado mínimo para presumir como logro financiero.
La base trabajadora y la ciudadanía se preguntan si estos $300 mil pesos son realmente el resultado de una buena administración o si son, en realidad, los $462 pesos por usuario que ahora se están cobrando sin explicación alguna. La gente cuestiona si ese superávit se está generando a base de cobros ocultos a los ciudadanos.
La Amenaza: Pagar o Quedarse sin Agua
La situación se vuelve tensa porque SIMAS no da opción a negociar ni a diferir. El pago del recibo es total, incluyendo los misteriosos “Otros Conceptos.”
Quienes se rehúsen a pagar estos cargos sin justificación corren el riesgo inmediato de un corte en el servicio de agua potable, una medida que la dependencia aplica de forma implacable.
Los usuarios exigen a Campos y al Consejo de SIMAS que detallen públicamente el origen de cada peso marcado en esa casilla. Para los afectados, esta es una manera burda y directa de esquilmar a la población sin dar explicaciones.













