El presidente de EE.UU. destaca una relación “extremadamente fuerte”, mientras Taiwán vuelve a ser punto clave entre ambas naciones
El presidente estadounidense Donald Trump habló por teléfono con el presidente chino Xi Jinping para revisar temas como comercio, Taiwán y la situación en Ucrania. Durante la llamada, Trump anunció que viajará a Beijing en abril y adelantó que en 2026 recibirá a Xi en una visita de Estado. Ambos coincidieron en mantener un diálogo constante.

China reiteró que la reunificación con Taiwán sigue siendo una prioridad y parte del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos no fija postura sobre la soberanía de la isla, pero rechaza el uso de la fuerza y mantiene su obligación de dotarla de equipo militar para disuadir cualquier ataque. Esto ha generado tensiones con Beijing.
La llamada ocurrió después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, señalara que Japón podría involucrarse si China actúa contra Taiwán. Estas declaraciones fueron rechazadas por Beijing y han complicado aún más la relación entre ambos países. Estados Unidos sigue observando con cautela el escenario en la región del Indo-Pacífico.
Trump ha mantenido una política ambigua sobre un posible envío de tropas en caso de conflicto en el estrecho de Taiwán, pero ha impulsado que la isla aumente su presupuesto de defensa. Este mes, Taiwán informó que Washington aprobó una venta de armas por 330 millones de dólares, lo que provocó protestas por parte del gobierno chino.
En la conversación, Xi destacó que la relación entre China y Estados Unidos se ha mantenido estable desde su encuentro en Corea del Sur. Señaló que ambas naciones deben esforzarse en lograr avances que reduzcan tensiones. También mencionó que la crisis en Ucrania debe atenderse desde sus causas, buscando un camino que permita disminuir el conflicto.
Los dos líderes hablaron brevemente sobre comercio, aunque no se anunciaron acuerdos concretos. El diálogo dejó abierta la posibilidad de futuros encuentros y más negociaciones. La visita de Trump a Beijing será clave para medir el tono de la relación bilateral en un momento donde los temas de seguridad y geopolítica marcan la agenda internacional.













