Comercios y comunidades latinas expresan temor por redadas federales
El Gobierno de Estados Unidos inició el operativo migratorio “Catahoula Crunch” en Nueva Orleans, dirigido a detener a personas de México y Centroamérica. La acción tomó por sorpresa a una comunidad de más de 223,000 inmigrantes. Muchos temen nuevos arrestos, pues operativos similares ya se realizaron este año en otros estados.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que la misión busca localizar a migrantes con historial criminal. Sin embargo, organizaciones locales aseguran que las redadas podrían afectar a familias sin antecedentes. Negocios latinos comenzaron a cerrar temporalmente, preocupados por que trabajadores o clientes queden detenidos durante las acciones de las autoridades federales.
Activistas criticaron el operativo al considerar que genera miedo y confusión entre quienes buscan regularizar su estatus. Señalan que hay alternativas más humanas y piden transparencia sobre la participación de agentes federales. Líderes comunitarios recuerdan que operativos similares en Los Ángeles y Chicago generaron protestas por su impacto en la vida cotidiana.
El despliegue ocurre mientras la administración de Donald Trump aumenta la presencia de agentes en ciudades lideradas por demócratas. En Nueva Orleans, el anuncio coincide con el próximo cambio de gobierno municipal. Autoridades estatales también solicitaron la llegada de la Guardia Nacional, medida que preocupa a residentes ante un ambiente cada vez más tenso.













