El presidente aseguró que su país no requiere autos fabricados en México ni Canadá y defendió llevar la producción de regreso a territorio estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá al afirmar que no representa una ventaja real para su país. Durante una visita a una planta de Ford en Michigan, aseguró que el acuerdo es irrelevante y que ni siquiera piensa en él.

Trump señaló que Estados Unidos no necesita productos fabricados en México ni en Canadá, en especial automóviles. Afirmó que su prioridad es que la producción se concentre dentro del país y sostuvo que ese objetivo ya está avanzando, con empresas que trasladan o amplían sus operaciones en suelo estadounidense.
El mandatario destacó que compañías de distintos países están invirtiendo en Estados Unidos y abriendo nuevas plantas. Mencionó capital proveniente de México, Canadá, Japón y Alemania, y aseguró que la industria automotriz estadounidense vive un buen momento tras años de dificultades. Las declaraciones refuerzan el discurso proteccionista de Trump y se dan en medio de un ambiente de tensión comercial en América del Norte. El T-MEC ha sido clave para la integración económica de la región, especialmente en las cadenas de suministro de la industria automotriz.

Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó confianza en que la revisión del tratado, prevista para este año, tendrá un resultado positivo. Señaló que, pese a posibles tensiones, el acuerdo beneficia a los tres países por el alto nivel de integración económica alcanzado.













