Durante una cena privada, el presidente estadounidense hizo comentarios sobre ampliar el país con otros territorios
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, causó sorpresa al bromear durante una cena del club Alfalfa en Washington. En tono jocoso dijo que le gustaría que Canadá fuera el estado 51, Groenlandia el 52 y Venezuela el 53 de Estados Unidos, entre risas y silencios en el lugar.

Trump afirmó que nunca pensó hacer a Groenlandia el estado 51 y que su intención era convertir a Canadá en ese lugar antes de seguir con otras regiones. Sus palabras fueron tomadas como una broma, pero llamaron la atención de los presentes y medios.
El evento reunió a figuras políticas y empresariales en un ambiente cerrado, sin acceso para la prensa. Algunos asistentes reaccionaron con silencio ante los comentarios, mientras otros escuchaban atentos al presidente. Estas declaraciones se difundieron después por varios medios.

En respuesta a menciones similares, autoridades de Groenlandia han dicho que cualquier decisión sobre su territorio corresponde a su pueblo y a Dinamarca, que mantiene soberanía sobre la isla. Canadá y Venezuela no comentaron directamente el chiste de Trump.
Aunque los comentarios fueron en tono humorístico, reflejan temas que Trump ha mencionado antes sobre intereses estratégicos en el Ártico y las relaciones con sus vecinos. No hay acciones oficiales para cambiar fronteras ni planes concretos para anexar otros países.













