Operativos federales en distintos años colocan este día como uno de los más simbólicos en la lucha contra el crimen organizado
El calendario de la seguridad en México suma una coincidencia que llama la atención. El 22 de febrero quedó ligado a dos momentos clave: la caída de Nemesio Oseguera Cervantes en 2026 y la captura de Joaquín Guzmán Loera en 2014, hechos que marcaron la historia reciente del país.
Aquel 22 de febrero de 2014, fuerzas federales detuvieron a Guzmán en Mazatlán tras más de una década prófugo. La acción fue anunciada por el entonces presidente Enrique Peña Nieto y considerada uno de los mayores golpes al crimen organizado en ese momento.
Sin embargo, la captura no fue definitiva. En 2015 escapó del penal del Altiplano mediante un túnel, lo que generó críticas al sistema penitenciario. Hoy cumple cadena perpetua en la prisión ADX Florence, donde permanece bajo estrictas medidas de seguridad desde su extradición a Estados Unidos.
En contraste, el 22 de febrero de 2026 terminó con la muerte de Oseguera durante un operativo en Tapalpa. La coincidencia convierte la fecha en un referente simbólico para las autoridades, al asociarla con dos acciones relevantes contra líderes de organizaciones criminales en México.













