La menor de siete años se recupera de 68 puntadas en el hospital Amparo Pape; sus padres tomaron la decisión por seguridad.
Grecy, de siete años, permanece internada en el hospital Amparo Pape de Benavides tras ser atacada por Pilo, el pastor belga de la familia. Aunque la menor ha mostrado señales de afecto y perdón hacia su mascota, la decisión sobre el destino del animal es definitiva. Sus padres, Alejandra Daniela Castañeda y su esposo, confirmaron que el perro será sacrificado para evitar un nuevo incidente en su domicilio de la colonia Héroes de Nacozari.
La salud de la pequeña evoluciona de forma favorable tras una cirugía de más de seis horas. Actualmente, las cinco heridas profundas en su cabeza están en proceso de cicatrización, aunque requiere una bomba de succión para prevenir hematomas internos. Los médicos estiman que Grecy podría recibir el alta en dos semanas, siempre que la recuperación continúe sin infecciones, manteniendo una observación constante sobre su estado anímico y físico.
El ataque ocurrió el pasado viernes mientras la familia organizaba su negocio de fresas con crema. En un instante, un grito alertó a la madre, quien encontró a su hija con lesiones graves en el cráneo. Lo que parecía un incidente menor terminó en una emergencia quirúrgica que requirió 68 puntadas. A pesar del trauma, al despertar de la anestesia, la niña mostró una fortaleza notable al preguntar de inmediato por el bienestar de sus hermanos.
Pilo convivió con la familia durante cinco años como guardián y compañero de juegos de las niñas. Estaba entrenado para protegerlas, lo que hace que la agresión sea aún más difícil de asimilar para los padres. Sin embargo, la gravedad de las mordeduras y el riesgo para los otros menores en el hogar pesaron más que los años de lealtad, llevando a la familia a elegir el sacrificio del animal.
Actualmente, la madre de Grecy no se separa de su lado en el hospital, enfocada totalmente en los cuidados postoperatorios. La familia enfrenta el proceso con dolor, dividida entre el cariño que le tenían a la mascota y la necesidad de proteger a sus hijos. Mientras la menor sana de sus heridas físicas, los adultos gestionan los trámites necesarios para concluir con la situación de Pilo de manera legal.













