El incremento en los combustibles generará una escalada de costos en productos de la canasta básica
A partir de este lunes, las estaciones de servicio en la región actualizaron sus tableros con incrementos notables en todos los combustibles. De acuerdo con Pemex y empresarios del sector, el ajuste responde directamente a la inestabilidad internacional generada por los conflictos bélicos en Medio Oriente, los cuales afectan la producción global.
El precio de la gasolina Magna, que promediaba los 24 pesos, subió entre 30 y 50 centavos para ubicarse cerca de los 25.50 pesos. Por su parte, la Premium registró un alza de hasta un peso, alcanzando niveles de entre 27 y 29 pesos, mientras que el diésel subió 2.50 pesos por litro.
La mayor preocupación para el sector comercial es el impacto en el transporte de mercancías debido al costo del diésel. Este ajuste anticipa una subida de precios en los productos de la canasta básica, ya que el traslado de alimentos y suministros depende totalmente del combustible, golpeando directamente la economía familiar.
A pesar de que México posee recursos petroleros, el país importa el 70% de las gasolinas que consume por falta de capacidad operativa en las refinerías nacionales. Esta dependencia obliga a México a comprar combustible a precios internacionales, los cuales son dictados actualmente por las reservas y movimientos estratégicos de los Estados Unidos.
El sector gasolinero estima que esta situación de precios altos podría mantenerse por lo menos un mes, dependiendo de la duración de los bombardeos. Mientras no exista soberanía en el procesamiento del crudo, los consumidores mexicanos seguirán vulnerables a los conflictos externos que encarecen el día a día de la población.













