Los alimentos suben casi al doble que la inflación general; el jitomate y las comidas fuera de casa lideran las alzas que presionan el bolsillo mexicano.
Por: SIPSE.com | Lunes, 13 de abril, 2026
No es solo una percepción al llegar a la caja del supermercado o al puesto del mercado: comer en México es hoy significativamente más caro que hace un año. Los datos más recientes del INEGI confirman lo que las familias ya sienten en el presupuesto diario: el costo de los alimentos básicos sigue escalando, obligando a muchos a reajustar sus prioridades para poder cubrir lo elemental.
Las cifras del gasto mensual
Para marzo de 2026, el gasto mínimo para no pasar hambre en el país ha alcanzado niveles que ponen a prueba el poder adquisitivo. Dependiendo de dónde vivas, el monto varía, pero la tendencia es la misma: al alza.
| Ámbito | Solo Alimentos (Mensual) | Con Servicios Básicos* |
| Zonas Urbanas | $2,571 MXN | $4,940 MXN |
| Zonas Rurales | $1,940 MXN | $3,553 MXN |
*> Nota: Incluye transporte, cuidados personales, educación y servicios indispensables.

El “Efecto Jitomate”: Un golpe directo a la dieta mexicana
Si hay un protagonista en este encarecimiento, es el jitomate. Este ingrediente, pilar de casi cualquier guiso nacional, ha sufrido un incremento anual desorbitado del 126.3%.
Su impacto es tan profundo que, en las comunidades rurales, casi la mitad del aumento total de la canasta alimentaria se debe exclusivamente a este producto. En las ciudades, aunque el impacto es menor, sigue siendo el principal responsable de que el ticket de compra sea cada vez más alto.
¿Por qué sube más la comida que lo demás?
Un punto crítico que destaca el INEGI es la brecha entre la inflación general y el costo de la comida. Mientras que la inflación anual se situó en un 4.6%, los alimentos parecen correr en una pista diferente:
- En el campo, la canasta básica subió un 7.9%.
- En las ciudades, el incremento fue del 8.1%.
La realidad del bolsillo: Los alimentos básicos están aumentando de precio casi al doble de velocidad que el resto de los productos y servicios. Esto castiga con mayor dureza a las familias de menores ingresos, quienes deben destinar una parte mucho más grande de su salario simplemente a poner comida sobre la mesa.
Comer fuera: un lujo cada vez más caro
Para quienes viven en las urbes, el ritmo de vida obliga muchas veces a consumir alimentos en fondas o restaurantes. Sin embargo, este hábito también está bajo presión, con un aumento del 7.1% anual en el sector de alimentos preparados, lo que representa más de una cuarta parte del incremento total del costo de vida en las ciudades.
El panorama para este 2026 dibuja un reto complejo. Con el costo de lo básico subiendo por encima de los ingresos promedio, la gestión del presupuesto familiar se ha convertido en un acto de equilibrio constante para millones de mexicanos.














