Mientras el Gobierno asegura que no hay motivos para aumentos, consumidores y dueños de negocios en Tlalnepantla advierten que el gas y la renta ya “se comen” las ganancias.
En las mesas de las familias mexiquenses, la tortilla no es un lujo, es el pilar de cada comida. Sin embargo, para doña Martha, habitante de Tlalnepantla, comprar el diario se ha vuelto una cuenta matemática que no siempre cuadra. “A veces no tenemos ni para comprar el kilo al precio que está”, confiesa con esa mezcla de resignación y preocupación que comparten miles de amas de casa.
Para ella, los 22 pesos que cuesta actualmente el kilo ya representan un peso enorme. Con un consumo familiar de kilo y medio al día, Martha gasta unos 231 pesos a la semana solo en tortillas. Es un salto doloroso si recuerda cuando el kilo costaba 12 o 15 pesos.

El mostrador dice otra cosa
A pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó recientemente que no existe “ninguna razón” para subir el precio debido a que el costo del maíz está en niveles históricamente bajos, en las tortillerías del Estado de México la realidad tiene otros datos.
En un recorrido realizado por EL UNIVERSAL este 14 de abril, se constató que el precio sigue estable por ahora, pero el optimismo es escaso. Karla, encargada de la tortillería Anel, soltó la noticia que muchos temen: “El costo sigue igual, pero el primero de mayo subirá el precio“. Aunque no sabe de cuánto será el ajuste, la fecha ya está marcada en el calendario de varios comerciantes.

No es el maíz, es el gas y la renta
Erick, quien lleva dos décadas frente al comal y la máquina, explica con peras y manzanas por qué el discurso oficial choca con la caja registradora. Para él, que el maíz esté barato ayuda, pero no es el único ingrediente en la ecuación.
“El maíz es barato, sí, pero lo que está elevadísimo es el gas, la luz y la renta; eso se lleva la mayoría de la ganancia”, explica Erick.
Los gastos que asfixian al tortillero:
- Combustible: El gas subió un 12%, lo que implica un gasto mensual de casi 6 mil pesos.
- Rentas: Los alquileres de los locales en el Estado de México han alcanzado costos “prohibitivos”.
- Margen mínimo: Quienes no producen su propio maíz le ganan, apenas, dos pesos por kilo.
El factor de la “competencia leal”
Para que el aumento se oficialice, los industriales del ramo señalan que debe haber un acuerdo generalizado para evitar una guerra de precios. Según Erick, para que el negocio siga siendo viable frente a los costos de operación, el incremento debería ser de, al menos, dos pesos.
Por ahora, el precio se mantiene en una tensa calma. Mientras el Gobierno Federal descarta aumentos y la Profeco promete vigilancia, los consumidores como doña Martha cuentan las monedas y los dueños de las tortillerías miran con nerviosismo el recibo del gas, esperando a ver qué pasará cuando llegue mayo.














