El síndico Víctor Manuel Aguilera Gómez presenta un esquema integral para subastar AHMSA y MINOSA pero, sin una fecha exacta pues pudiera ser después de 90 días según las bases que presentó en el juzgado.
MONCLOVA, COAHUILA. – En un movimiento decisivo para definir el futuro de la industria siderúrgica en México, el síndico Víctor Manuel Aguilera Gómez ha presentado formalmente una propuesta para un nuevo procedimiento especial de venta. Este esquema no solo busca liquidar activos, sino maximizar la recuperación de valor para los acreedores y, fundamentalmente, reactivar la operatividad de Altos Hornos de México (AHMSA) y Minera del Norte (MINOSA) de manera conjunta.
La apuesta por la indivisibilidad: AHMSA y MINOSA
Uno de los pilares de la propuesta de Aguilera Gómez es la integración de la venta. El síndico argumenta que ambas empresas forman una unidad económica indivisible; separar las minas de la planta procesadora reduciría drásticamente el valor de mercado de los activos. Por ello, se propone una venta integral como la única vía sólida para proteger los derechos de los trabajadores y garantizar que los acreedores recuperen el mayor porcentaje posible de sus inversiones.
Un proceso ágil y competitivo


El nuevo procedimiento de licitación-subasta ha sido diseñado para eliminar la burocracia que frenó procesos anteriores. Los puntos clave de este esquema incluyen:
- Tiempos definidos: La audiencia para recibir posturas se llevaría a cabo en un plazo de 60 días naturales tras la autorización de las bases, con una ventana de prórroga de hasta 90 días si el proceso lo requiere.
- Flexibilidad en el valor: Se establece un valor mínimo de referencia equivalente al 85% del avalúo pericial realizado al cierre de 2025.
- Escenarios de oferta: * Si la postura es igual o superior al 85% (aprox. $1,127 MDD), los acreedores garantizados están obligados a liberar las garantías para una venta libre de gravámenes.
- Si la postura es inferior al 85%, no se descarta; se recibe como una postura legal que abre una etapa de negociación directa entre el postor y los acreedores para viabilizar la operación.
Consenso de acreedores y simplificación
Para que este engranaje funcione, el síndico ha simplificado los requisitos de precalificación, enfocándose en la seriedad financiera y legal de los postores sin imponer filtros que limiten la competencia internacional.
Sin embargo, el éxito de esta estrategia depende de la voluntad de los grandes actores. Acreedores de peso como Cargill, Banca Afirme, PEMEX y Caterpillar, entre otros, deben aceptar formalmente este procedimiento. Su visto bueno es indispensable para facilitar la transmisión de los activos y permitir que el nuevo dueño tome las riendas de la empresa sin las pesadas cadenas legales del pasado.
Con este planteamiento, la sindicatura lanza un mensaje claro al mercado: existe la disposición de negociar incluso por debajo de las expectativas iniciales de valor, siempre que el resultado final sea la reactivación industrial y la estabilidad de una región que ya no puede esperar más.












