David García Salazar exige justicia luego de ser atacado por integrantes del equipo Miravalle y su porra; las lesiones ponen en riesgo su trabajo fuera del fútbol.
David García Salazar, árbitro con siete años de experiencia, presentó una denuncia formal ante la Fiscalía tras ser agredido durante un partido de la Liga Municipal, Segunda Fuerza. El incidente, ocurrido el pasado domingo, terminó con golpes, amenazas y lesiones graves. El árbitro responsabiliza directamente al cuerpo técnico y porra del equipo Miravalle.
La agresión comenzó cuando David expulsó a un jugador de Miravalle durante el segundo tiempo extra. Esa decisión provocó la furia del equipo y sus seguidores, quienes invadieron el campo. El director técnico fue quien lo golpeó primero. Luego, varias personas lo atacaron mientras él intentaba huir del lugar para salvarse.
En su testimonio, David narró que recibió golpes en el rostro, el cuello y sufrió un esguince en el pie. Denunció además que le arrojaron piedras y botellas mientras escapaba. “Solo corrí. Me querían linchar”, relató. Videos del momento circulan en redes sociales y ya están en manos de las autoridades.
Una de las consecuencias más graves es el daño que presenta en el ojo derecho. Afirma que su visión está reducida a un 40%, ve borroso y su ojo “no responde”. Este daño compromete también su trabajo en la empresa Trinity, donde debe operar maquinaria y mantener precisión visual.
David acudió este lunes a la Fiscalía del Estado para denunciar a sus agresores. Aunque no recuerda con precisión el nombre del principal responsable, afirma tener datos que permitirán identificarlo. “Lo que pasó no puede quedar impune. Fue un intento de linchamiento solo por cumplir con mi deber”, dijo.
Señaló que Miravalle es un equipo con antecedentes de conducta violenta y que la mayoría de los árbitros evita dirigir sus partidos. Asegura que el reglamento liga obliga a suspender cualquier partido en caso de agresión. “Pero ¿de qué sirve el reglamento si no se aplica?”, cuestionó con indignación.
Mientras se recupera de sus heridas físicas y emocionales, David espera una respuesta firme por parte de las autoridades y de la liga. Su denuncia busca sentar un precedente para evitar que más árbitros sean víctimas de violencia. “Quiero justicia, no venganza. Solo justicia”, concluyó.













