El cantante puertorriqueño celebró una noche de unión latina, nostalgia y gratitud hacia un público que lo ha acompañado desde el inicio de su carrera.
Bad Bunny inició su concierto en la Ciudad de México con un grito que encendió a miles de fans y dejó claro que la noche sería una celebración entre Puerto Rico y México. Pidió al público olvidar los problemas y vivir un momento único, lleno de canto, baile y conexión con sus raíces. México volvió a ser su última parada del año, algo que aseguró fue planeado porque aquí siempre lo hacen sentir en casa. Retó a la audiencia a demostrar su energía en la primera de ocho noches, y el público respondió con fuerza entre luces, pirotecnia y una emoción imparable. La Casita volvió al escenario para revivir momentos de 2022 con más de 30 canciones, entre ellas “DTMF” y “Nuevayol”.

La sorpresa exclusiva para México fue “Chambea”, que cantó desde el techo de la casita, donde incluso tras una caída siguió el espectáculo sin pausa. El perreo dominó el estadio antes de “Yo perreo sola”, mientras Bad Bunny agradecía el apoyo que México le ha dado desde sus primeros pasos. Con Los Pleneros de la Cresta como invitados, cerró una velada que reafirmó el lugar especial que el país tiene en su vida y su música.













