Tras controlar el fuego en la planta de coque, las autoridades federales descartan riesgos para los habitantes de Tabasco y confirman que no hubo víctimas mortales.
La refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, vuelve a estar en el centro de la atención pública tras registrarse un incendio la tarde del jueves 9 de abril. Petróleos Mexicanos (Pemex) informó este viernes que el siniestro ha sido sofocado por completo y que ya se han puesto en marcha las investigaciones para determinar el “Análisis Causa Raíz” que originó el fuego en una de las bodegas de coque de la instalación.
Una respuesta coordinada y oportuna
El incidente, que se reportó alrededor de las 17:00 horas, movilizó a más de 150 elementos especializados, incluyendo personal de la petrolera, la Secretaría de Marina (Semar) y brigadas de Protección Civil estatal y municipal. Gracias a la activación inmediata de los protocolos de seguridad, las llamas fueron controladas en poco más de una hora y media, evitando que el fuego se propagara a otras áreas críticas del complejo.
De acuerdo con el comunicado oficial de Pemex, el saldo blanco es el dato más relevante: no se reportaron fallecidos ni heridos de gravedad. El único incidente médico fue el de un bombero que presentó una intoxicación leve por inhalación de humo, quien recibió atención inmediata y se encuentra fuera de peligro.

Seguridad para la comunidad: “No hay motivo de alarma”
Ante la columna de humo que se divisó desde varios puntos de Paraíso, Tabasco, el secretario de Gobierno del estado y las autoridades federales fueron enfáticos al señalar que la situación no representó un riesgo para la población aledaña. Como medida de precaución, se realizó la evacuación de edificios administrativos y de la Terminal Marítima contigua, pero la operatividad de la refinería no se ha visto comprometida.
“La refinería de Dos Bocas se mantiene en condiciones seguras y operativas”, aseguró la petrolera, haciendo un llamado a la calma para los habitantes de las comunidades cercanas.
Un historial de retos en la refinería Olmeca
Este suceso ocurre apenas tres semanas después de otro evento trágico registrado el pasado 17 de marzo, cuando el desbordamiento de aguas aceitosas tras fuertes lluvias provocó una explosión que cobró la vida de cinco trabajadores.
Debido a estos antecedentes recientes, las autoridades han reforzado la vigilancia y los protocolos de mantenimiento. El compromiso actual de la paraestatal es garantizar que la planta —que recientemente ha comenzado a procesar crudo pesado— funcione bajo los más altos estándares de seguridad para evitar que incidentes operativos se conviertan en emergencias comunitarias. La prioridad ahora es el peritaje técnico para evitar que la historia se repita.













