El informe bimestral exhibe un aumento en pasivos, presión por créditos del IMSS y ventas de activos como única vía para generar liquidez
En medio de un proceso de quiebra que no logra estabilizarse, la situación financiera de Altos Hornos de México sigue deteriorándose. El séptimo informe del síndico revela una contabilidad cargada de adeudos crecientes, donde cada obligación reconocida complica aún más el equilibrio financiero de la empresa.
Uno de los puntos más críticos es el peso de los compromisos fiscales. Los créditos reclamados por el IMSS superan los 755 millones de pesos, colocándose entre las principales cargas que deberán ser cubiertas dentro de la prelación de pagos, afectando directamente la disponibilidad de recursos.
En paralelo, los pasivos laborales continúan acumulándose. Sentencias emitidas por tribunales federales obligan a la empresa a reconocer pagos por indemnizaciones y prestaciones, algunos superiores al millón de pesos, lo que incrementa la presión sobre la masa concursal y limita cualquier intento de recuperación financiera.
Ante la falta de liquidez, la estrategia ha girado hacia la generación de ingresos mediante la venta de activos. Entre las operaciones autorizadas destaca la enajenación de participaciones empresariales por 2.8 millones de dólares, así como movimientos de maquinaria y equipo para obtener recursos inmediatos.
No obstante, los ingresos captados resultan insuficientes frente a las obligaciones existentes. Incluso recursos extraordinarios, como los más de 4 millones de pesos provenientes de seguros, deben ser administrados con cautela ante la magnitud de los adeudos acumulados.
Además, el flujo financiero enfrenta restricciones adicionales, como la obligación de transferir más de 12.5 millones de pesos a Minosa, lo que reduce aún más el margen operativo y evidencia la compleja interdependencia entre empresas vinculadas en el proceso concursal.
El informe también refleja intentos por ordenar la administración interna, incluyendo la centralización de pagos de nómina para mejorar el control contable. Sin embargo, estas medidas operativas contrastan con un entorno donde las inconsistencias y revisiones siguen siendo constantes.
Con un panorama dominado por deudas, litigios y activos en proceso de venta, la realidad financiera de AHMSA muestra una empresa que sobrevive entre números rojos, donde cada decisión contable define el ritmo de una quiebra que aún está lejos de resolverse.













