La presidenta afirma que la integración económica con México es difícil de romper y que el tratado sigue siendo conveniente para ambos países
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la relación económica entre México y Estados Unidos está tan integrada que resulta difícil de romper. Señaló que, pese a las críticas del presidente Donald Trump, son los propios empresarios estadounidenses quienes más defienden el T-MEC por los beneficios que obtienen.
Sheinbaum consideró que a Estados Unidos le conviene mantener el acuerdo comercial antes que competir en solitario con China. Destacó que las economías de ambos países están profundamente conectadas, con cadenas de producción compartidas que hacen que la relación comercial continúe, incluso en escenarios de tensión política.
La mandataria subrayó que empresas de Estados Unidos mantienen numerosas plantas de producción en México, no sólo del sector automotriz. Mencionó la reciente compra de una empresa mexicana de transformadores por capital estadounidense, como muestra de confianza y de la continuidad en las inversiones extranjeras.
Añadió que, a pesar de los aranceles impuestos por Washington, las exportaciones mexicanas crecieron en 2025. Explicó que el T-MEC también beneficia a Estados Unidos, ya que por cada empleo creado en México se generan tres en su país, reforzando una integración construida durante décadas.













