El exmandatario enfrenta cargos por su intento de imponer la ley marcial en 2024 y el fallo se espera para febrero
La Fiscalía de Corea del Sur solicitó la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol, acusado de intentar imponer la ley marcial en diciembre de 2024. La petición se presentó en la fase final del juicio por insurrección que se sigue en un tribunal de Seúl.
Durante la audiencia, los fiscales señalaron que Yoon actuó con la intención de mantenerse en el poder mediante el control de instituciones clave del Estado. Subrayaron que la decisión de decretar la ley marcial puso en riesgo el orden democrático y desvió recursos que debían usarse para el bienestar público.

Aunque se pidió la pena máxima, su aplicación es poco probable debido a la moratoria de ejecuciones vigente en el país desde hace casi cuatro décadas. El tribunal prevé emitir sentencia a inicios de febrero, en un caso que ha generado amplio debate entre la opinión pública.
El Gobierno actual expresó su confianza en que la justicia actúe conforme a la ley y a las expectativas ciudadanas. Además de Yoon, otras 23 personas están acusadas, incluidos exfuncionarios de alto nivel. El expresidente fue destituido en abril de 2025, tras la revocación parlamentaria de la ley marcial.













