El repunte fue impulsado por el alza en bebidas, tabaco y servicios, de acuerdo con datos del Inegi.
La inflación en México se ubicó en 3.79% anual durante enero, impulsada principalmente por el aumento en el índice subyacente. Este componente, que refleja la tendencia de mediano plazo, alcanzó 4.52%, su nivel más alto en casi dos años, según cifras oficiales.
Dentro de la inflación subyacente, las mercancías subieron 4.56% anual, mientras que los alimentos, bebidas y tabaco registraron un alza de 6.13%. Los servicios también mostraron mayor presión, al colocarse en 4.48%, lo que refleja aumentos constantes en gastos cotidianos para los hogares.

Especialistas explican que el repunte se debe a choques específicos, como los nuevos impuestos al tabaco y bebidas, así como al efecto acumulado del aumento al salario mínimo. Aunque la inflación general quedó por debajo de lo esperado, advierten que las presiones internas siguen presentes.
Hacia los próximos meses, analistas prevén que algunos incrementos sean temporales, pero señalan que los servicios podrían seguir presionados. En este contexto, estiman que Banxico mantendrá sin cambios su tasa de interés y que un posible ajuste ocurriría hasta la mitad del año.












