El protagonista de “Dawson’s Creek” falleció a los 48 años tras luchar contra el cáncer
James Van Der Beek murió ayer a los 48 años a causa de cáncer. Para muchos fue el rostro de una generación que creció viendo “Dawson’s Creek”, pero su impacto fue más allá de la fama juvenil. En pantalla mostró una masculinidad distinta a la que dominaba la televisión de los años noventa.

Cuando estrenó la serie en 1998, Van Der Beek tenía 20 años y dio vida a Dawson Leery, un joven soñador, amante del cine y profundamente enamorado de su mejor amiga. En una época de personajes duros y seguros, Dawson destacaba por llorar, dudar y hablar sin miedo de lo que sentía.
Especialistas en cultura pop han señalado que el personaje rompió con la idea de que los hombres debían ocultar sus emociones. Dawson era romántico, inseguro y sensible. Esa combinación resultó inusual en su momento y abrió espacio para que otros protagonistas masculinos mostraran fragilidad sin perder fuerza.
Fuera de la pantalla, Van Der Beek también habló con honestidad sobre su vida personal. Compartió la pérdida que sufrió su esposa y más tarde su diagnóstico de cáncer colorrectal. Hasta el final, enfrentó la enfermedad con un mensaje de amor propio y cercanía con su familia.













