Los lavados nasales son una técnica sencilla que busca limpiar las cavidades nasales, donde con el tiempo se acumulan impurezas que pueden causar congestión, inflamación o infecciones. Esta práctica tiene su origen en la antigua India y forma parte del yoga tradicional como un método cotidiano de cuidado respiratorio.
Conocido como “Jal Neti”, este procedimiento se ha utilizado durante siglos dentro de la medicina ayurveda. De acuerdo con la Fundación El Arte de Vivir, su finalidad es mantener despejadas las vías respiratorias, de forma similar a como el cepillado cuida la higiene dental, favoreciendo una respiración más libre y cómoda.

El método consiste en pasar agua tibia con sal por las fosas nasales para limpiar desde la nariz hasta la garganta. Actualmente, la irrigación nasal con solución salina también es recomendada en países como Estados Unidos y Canadá para aliviar síntomas de resfriados, alergias, sinusitis y congestión persistente.
Especialistas señalan que el agua tibia ayuda a disolver mucosidad, bacterias y partículas acumuladas. Además, permite drenar los senos paranasales, lo que puede reducir molestias como dolor facial, presión en la cabeza o goteo nasal constante, sin sustituir los tratamientos médicos indicados.
La técnica puede integrarse a la rutina diaria con ayuda de una olla neti, disponible en farmacias. Aunque es segura para la mayoría de las personas, se recomienda aprenderla con un experto y tomar precauciones, especialmente en casos de presión arterial alta, para evitar mareos o infecciones.













