Un recorte reciente incrementa la incertidumbre entre los trabajadores
La tensión se respira en cada rincón de Maxion Inmagusa. Los obreros viven jornadas cargadas de ansiedad ante la creciente versión de que en septiembre podría ocurrir un paro total de operaciones, una amenaza directa para la estabilidad económica de cientos de familias que dependen de esta fuente de empleo.
Ayer, un reajuste interno dejó sin trabajo a cerca de 70 empleados, y la noticia corrió como pólvora en los pasillos de la planta. Para muchos, este golpe no solo representa una pérdida inmediata, sino la señal más clara de que la empresa atraviesa una crisis más profunda.
Aunque no es la primera vez que surgen rumores de este tipo, ahora resuenan con mayor fuerza y credibilidad. Trabajadores aseguran que en ocasiones anteriores, comentarios similares se materializaron días después. Hoy, la experiencia convierte el miedo en un sentimiento palpable que acompaña cada cambio de turno.













