Rusia y China piden moderación mientras la ONU convoca reunión urgente
La tensión entre Venezuela y Estados Unidos encendió alertas internacionales tras el bloqueo a buques petroleros ordenado por Donald Trump. Ante este escenario, México y Brasil ofrecieron su mediación para evitar una escalada. El tema será analizado de urgencia por el Consejo de Seguridad de la ONU.
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró el rechazo de México a cualquier intervención extranjera y defendió una salida pacífica. Señaló que esta postura responde a principios históricos y constitucionales, más allá de las diferencias con el gobierno de Nicolás Maduro, y pidió a la ONU actuar para prevenir violencia.

Sheinbaum aclaró que no ha recibido solicitudes formales para encabezar gestiones multilaterales, aunque confirmó que existen canales diplomáticos abiertos con Caracas. Insistió en que cualquier solución debe construirse bajo los mecanismos de Naciones Unidas y con la participación de distintos países interesados en la estabilidad regional.
Desde Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva también se ofreció como mediador. Dijo haber hablado por separado con Trump y Maduro, y subrayó que los conflictos no se resuelven por la vía militar. Para Lula, América Latina debe mantenerse como una zona de paz y diálogo constante.

Rusia calificó la situación como potencialmente peligrosa y pidió evitar escenarios impredecibles, mientras China respaldó la solicitud venezolana ante la ONU y rechazó medidas unilaterales. Francia, por su parte, llamó a evitar una escalada que ponga en riesgo la seguridad regional.
En contraste, Trump sostuvo que no requiere autorización del Congreso para ordenar bombardeos contra objetivos ligados al narcotráfico en Venezuela. Estas declaraciones elevan la preocupación internacional, mientras la ONU, encabezada por António Guterres, insiste en la moderación y el respeto al derecho internacional.













