Usuarios deberán configurar su monto transaccional antes de que los bancos lo asignen automáticamente
A partir de este primero de octubre, los clientes de la banca en México se enfrentan a un cambio importante en la forma de mover su dinero: la entrada en vigor del Monto Transaccional del Usuario (MTU). Se trata de una medida que busca reforzar la seguridad en las operaciones digitales y dar a cada persona la posibilidad de fijar un límite a sus transferencias.
El MTU es una cifra que cada usuario puede establecer según sus necesidades, ya sea para pagos de servicios, transferencias a familiares o incluso transacciones empresariales. Si no se define antes de la fecha límite, el banco impondrá de manera automática un tope aproximado de 12 mil 800 pesos por operación, lo que podría complicar movimientos más grandes como pagos de nómina, proveedores o inversiones.
La medida no restringe todas las operaciones, pues se aplica únicamente a transferencias electrónicas como SPEI, CoDi y pagos de tarjetas de crédito a terceros. No afecta depósitos en ventanilla, compras con tarjeta ni traspasos entre cuentas propias, lo que da tranquilidad a quienes realizan operaciones cotidianas de bajo monto.
Aunque el cambio arranca este primero de octubre con la opción disponible en todas las apps y plataformas digitales, será a partir del primero de enero de 2026 cuando se vuelva obligatorio. Desde ese día, quienes no hayan configurado su propio límite deberán aceptar el que los bancos fijen por defecto, sin posibilidad de operar por montos más altos a menos que reconfiguren el servicio.
Las instituciones bancarias señalan que este ajuste responde a la necesidad de frenar intentos de fraude digital, al requerir una autenticación adicional cuando se exceda el límite marcado por el usuario. De esta forma, cada cliente tendrá un mayor control sobre sus recursos y podrá reducir riesgos en caso de intentos de robo de identidad o accesos no autorizados.
El llamado de las autoridades financieras es claro: todos los clientes deben revisar su aplicación bancaria y definir el monto que mejor se ajuste a sus hábitos. Al hacerlo, evitan contratiempos y mantienen la seguridad de su dinero bajo un esquema más personalizado.













