Especialistas coinciden en que el torneo impulsará el PIB sólo durante el periodo del evento y llaman a moderar expectativas sobre su alcance real.
El Mundial de 2026 sí dará un empujón a la economía mexicana, pero será limitado y de corta duración, según expertos. Alejandro Saldaña, de Ve por Más, calcula que el torneo aportará apenas 0.1 % adicional al PIB, concentrado en las semanas en que se disputen los partidos en el país.
Saldaña explicó que el mayor efecto se verá en consumo y servicios como restaurantes, transporte y venta de mercancías. Sin embargo, advirtió que este aumento de gasto podría presionar los precios, en un contexto donde la inflación sigue influida por salarios más altos, menor productividad y mayores costos de importación.

Desde otra visión, el exsecretario de Turismo Miguel Torruco restó peso al impacto del evento al calificarlo como un “mini mundial”. Recordó que México albergará solo 13 partidos en tres estadios, con una asistencia estimada menor al millón de personas, de las cuales la mayoría serían aficionados nacionales.
A su vez, Julio Ruiz, economista en jefe de Citi México, coincidió en que habrá una derrama positiva, pero pasajera. Señaló que el crecimiento se notará en el trimestre del torneo y después volverá a niveles normales, por lo que el efecto anual será reducido y debe analizarse con cautela.













