El Senado aprobó el ‘Plan B’ impulsado por Claudia Sheinbaum sin incluir ajustes a la revocación, lo que evidenció tensiones entre aliados y reacciones de la oposición.
El Senado avaló la reforma electoral con 87 votos a favor y 41 en contra, pero sin incluir cambios al artículo 35 sobre la revocación de mandato. La decisión se dio luego de que el Partido del Trabajo se apartara de esa parte del dictamen.
El dirigente petista Alberto Anaya aseguró que no hay ruptura con Morena, aunque defendió que la revocación no debe mezclarse con procesos electorales. La postura generó reacciones entre legisladores oficialistas durante la discusión en el pleno.
En contraste, partidos como Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano celebraron la decisión. Legisladores señalaron que eliminar ese cambio evita posibles ventajas políticas en futuras elecciones.
Pese a las diferencias, Morena defendió que la reforma mantiene su objetivo principal de reducir costos y aplicar medidas de austeridad. El dictamen continuará su proceso en la Cámara de Diputados, donde se prevé su discusión en los próximos días.













