El director Jesús Borjón Flores demanda seguridad plena para estudiantes y docentes ante episodios de violencia
El arranque del ciclo escolar en la Secundaria Técnica 35 de Monclova estuvo marcado por la protesta. Durante la ceremonia de entrega de útiles, los maestros, encabezados por el director Jesús Borjón Flores, desplegaron mantas en el portón de entrada y en el foro escolar exigiendo un ambiente seguro y libre de violencia.
Borjón Flores explicó que la decisión de trabajar bajo protesta responde a la necesidad de salvaguardar la integridad de alumnos y docentes. “No hemos tenido agresiones graves, pero sí conatos y amenazas que encienden focos de alerta. Estamos pidiendo garantías de seguridad, nada más, ni más ni menos”, afirmó el directivo.
Las pancartas exhibidas frente a padres de familia y estudiantes señalan con firmeza: “Trabajamos bajo protesta. Exigimos un ambiente seguro, libre de violencia y con garantías plenas para el ejercicio de los trabajadores de la educación. No permitiremos agresiones hacia el colectivo de la Secundaria Técnica 35”, mensaje respaldado por la Delegación D-II-87.
El director señaló que las capacitaciones y pláticas de prevención, aunque importantes, no resuelven el problema de fondo si los reglamentos no se aplican con rigor. “La burocracia de los protocolos es un obstáculo. Son confusos, lentos y no permiten actuar con la rapidez que demandan las emergencias escolares”, expresó.
Enfatizó además que la falta de consecuencias fomenta la impunidad. “Cuando alguien agrede y no se le sanciona, lo seguirá haciendo. Así como en la vida diaria, una acción negativa debe tener castigo y una positiva debe tener reconocimiento. Sin consecuencias, se repite el ciclo de violencia”, declaró Borjón Flores.
Padres de familia que acudieron al arranque del ciclo escolar presenciaron la protesta, mostrando respaldo a los docentes. Para ellos, la exigencia no es exagerada: se trata de proteger a sus hijos. El director insistió en que la escuela debe mantenerse como un espacio de formación académica, social y emocional seguro.
Finalmente, Borjón Flores subrayó que en México existen leyes sólidas, pero el verdadero problema está en la falta de aplicación. “Lo que pedimos es simple: que se cumplan los reglamentos y las leyes. Solo así lograremos una convivencia escolar pacífica y un ambiente digno para enseñar y aprender”, concluyó.













