La propuesta forma parte del Plan B electoral y plantea reglas claras sin uso de propaganda oficial
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la revocación de mandato no será obligatoria para todos los futuros presidentes, aunque sí permanecerá como una opción dentro de la Constitución. Señaló que esta figura busca que la ciudadanía decida si el mandatario debe continuar o no en el cargo.

Durante su conferencia, indicó que en su caso cumplirá con el compromiso de someterse a este ejercicio. Sin embargo, dejó claro que sus sucesores podrán decidir si participan o no. Afirmó que esta medida surge como parte de una visión donde el pueblo evalúa el desempeño del gobierno.
La propuesta forma parte del llamado Plan B de reforma electoral, que también contempla cuándo podría realizarse la consulta. Se analiza que sea a la mitad del sexenio o un año después, aunque aún no se define si coincidirá con las elecciones de 2027 o se hará en 2028.
Sheinbaum también planteó cambios en las reglas del proceso. Señaló que el titular del Ejecutivo debería poder hablar del tema durante la revocación, algo que no ocurrió en el ejercicio pasado con Andrés Manuel López Obrador, cuando hubo restricciones por parte del Instituto Nacional Electoral.
Aclaró que permitir pronunciamientos no significa hacer campaña política. Insistió en que solo se busca informar y fomentar la participación ciudadana. Rechazó que esto tenga fines partidistas o que se utilice para beneficiar a algún movimiento político en particular.
Finalmente, subrayó que no se utilizarán tiempos oficiales ni propaganda en radio o televisión. La consulta deberá realizarse sin promoción gubernamental, y solo podrá activarse mediante la aprobación del Congreso o con el respaldo de un número determinado de firmas ciudadanas.













