Tras la difusión del impactante video del crimen en Polanco, las autoridades buscan a Erika “N”, mientras el esposo también es investigado.
El caso de Carolina Flores Gómez, la joven exreina de belleza de 27 años, ha dado un vuelco estremecedor tras la filtración de un video de seguridad que muestra sus últimos momentos. Lo que inicialmente se reportó como un hallazgo sin vida en un departamento de la colonia Polanco, hoy tiene un rostro señalado directamente por la opinión pública y las autoridades: su suegra, Erika “N”.
Las imágenes, que han causado una profunda indignación en redes sociales, captan una tensa discusión entre ambas mujeres el pasado 15 de abril. En el metraje se observa cómo Carolina intenta alejarse del conflicto caminando hacia otra habitación, siendo perseguida por Erika “N”. Segundos después, el audio registra seis detonaciones que terminaron con la vida de la joven.

Un silencio cómplice que genera dudas
La mayor incógnita y motivo de furia colectiva no es solo el paradero de la presunta agresora, sino la reacción de su hijo y esposo de la víctima, Alejandro.
- La denuncia tardía: A pesar de que los hechos ocurrieron el 15 de abril y él aparece en el video cargando a su hija tras los disparos, Alejandro acudió a la Fiscalía hasta el día siguiente.
- Bajo la lupa: Debido a este retraso y a que su madre logró escapar, la Fiscalía General de Justicia de la CDMX lo investiga para determinar si hubo encubrimiento o responsabilidad compartida.
- Perfil de la prófuga: Erika “N”, de 63 años, no es una desconocida en el ámbito público; en 2016 buscó ser regidora en Ensenada, Baja California.

Exigencia de justicia
La comunidad y los familiares de Carolina exigen que se dé con el paradero de la suegra, quien desapareció tras el ataque. El video no solo dejó evidencia del crimen, sino también de la frialdad con la que se desarrolló la escena frente a una menor de edad.
Mientras las investigaciones continúan en la alcaldía Miguel Hidalgo, el nombre de Carolina Flores se suma a la larga y dolorosa lista de feminicidios que exigen una respuesta inmediata de las autoridades. ¿Cómo pudo escapar una mujer de 63 años tras un estruendo de seis disparos en pleno corazón de Polanco? Es la pregunta que hoy todos se hacen.













