El INAH revela “El Jefeciño”, una monumental ciudad maya en Quintana Roo
El corazón de la selva en el municipio de Othón P. Blanco guardaba un secreto de siglos que finalmente ha visto la luz. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó el hallazgo de “El Jefeciño”, una urbe maya de dimensiones sorprendentes que promete reescribir lo que sabemos sobre la presencia de esta civilización en el sur del estado.
Lo que comenzó como un reporte ciudadano durante las obras del Tren Maya, terminó en el descubrimiento de un asentamiento que abarca al menos 100 hectáreas. Con más de 80 estructuras identificadas, el sitio destaca por su imponente núcleo central, donde se erigen cinco edificios monumentales que alcanzan hasta los 14 metros de altura, rodeando una plaza ceremonial en forma de “C”.

Lo más fascinante de “El Jefeciño”:
- Arquitectura de élite: Presenta el estilo Petén, caracterizado por sus esquinas redondeadas y majestuosas bóvedas.
- Arte vivo: Se localizaron restos de pintura mural en tonos naranja y rojo que, aunque decorativos, muestran la sofisticación de sus antiguos habitantes.
- Cronología: Los expertos estiman que la ciudad tuvo su esplendor entre los años 250 y 900 d.C. (Periodo Clásico).
- Conservación: A diferencia de otros hallazgos, el INAH determinó que las estructuras no serán movidas ni intervenidas masivamente para preservar su integridad en el sitio original.

Este descubrimiento no solo es una victoria para la arqueología mexicana, sino un recordatorio de que México aún tiene ciudades enteras esperando ser despertadas bajo el manto verde de sus selvas.













