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Secretos y riesgos: Las antiguas pedreras de la Sierra de la Gloria

Un vistazo a las imponentes cuevas de dolomita en Monclova y por qué es mejor admirarlas de lejos

En las faldas de la majestuosa Sierra de la Gloria, en Monclova, descansan las huellas de un pasado industrial que hoy parece sacado de una película de misterio. Se trata de las antiguas pedreras, cavidades profundas que hace ya muchos años sirvieron como centros de extracción de dolomita, un mineral clave para la historia minera de la región, pero que hoy guardan peligros que no deben subestimarse.

Aunque la curiosidad por explorar estas “cuevas” es grande, las autoridades y conocedores de la zona lanzan una advertencia clara: no ingresar. El riesgo no es solo por la inestabilidad de las rocas; dentro de estas galerías, el oxígeno es enrarecido, lo que puede provocar mareos o asfixia en cuestión de minutos. Además, el peligro de derrumbes es constante debido al paso del tiempo y la erosión natural.

Un espectáculo visual con precauciones:

  • Filtraciones mágicas: Uno de los fenómenos más bellos ocurre días después de las lluvias. Es posible observar cómo el agua se filtra lentamente entre las paredes de piedra, creando un escenario visual impresionante que es mejor capturar con un buen lente desde una distancia segura.
  • Pasado minero: Estas excavaciones son un recordatorio de la intensa actividad económica que dio forma a Coahuila, extrayendo materiales que fueron fundamentales para la industria siderúrgica.
  • ¿Mitos o realidad?: Entre los senderistas y locales siempre surgen las bromas. Que si vive ahí el “hombre pájaro” o algún pariente cercano… lo más probable es que sean solo leyendas para darle sabor al cerro, aunque en el silencio de la sierra, ¡cualquier sonido pone a dudar a cualquiera!

Si te gusta el senderismo y visitas la Sierra de la Gloria, disfruta de la vista y del aire puro, pero respeta los límites de la naturaleza. Las pedreras son parte de nuestro patrimonio, pero su interior no es lugar para aventureros improvisados.

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