Investigan el origen de las misivas enviadas al juez Brian Cogan
El misterio rodea las recientes peticiones de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien cumple cadena perpetua en la prisión de máxima seguridad ADX Florence. Según revelaciones del periodista Luis Chaparro, fuentes internas del penal en Colorado ponen en duda la autenticidad de las siete cartas enviadas al juez Brian Cogan, en las que se solicita su extradición a México y un nuevo juicio. La principal señal de alerta es el idioma: las misivas están redactadas en un inglés técnico y fluido, algo que contrasta con el perfil del narcotraficante, quien solo cuenta con educación primaria y no domina dicha lengua, despertando sospechas sobre quién está realmente detrás de la pluma.

Las pistas que apuntan a un posible fraude son contundentes. Fuentes de la prisión aseguran que el exlíder del Cártel de Sinaloa se encuentra bajo un régimen de aislamiento extremo, sin acceso reciente a materiales básicos como papel o pluma, y mucho menos a servicios de traducción o asesoría legal para redactar textos de esta complejidad. Además, el envío masivo de cuatro cartas en un solo día ha reforzado la teoría de que alguien fuera de las celdas de acero reforzado de Colorado podría estar suplantando su identidad para presionar al sistema judicial estadounidense.

Mientras se abre una investigación para identificar al verdadero autor, el Buró de Prisiones mantiene el foco sobre la comunicación de Guzmán Loera. Reportes recientes sugieren que, a pesar de las estrictas medidas de seguridad, el capo habría intentado enviar instrucciones a sus hijos y familiares mediante intermediarios durante el 2025. En un entorno donde los presos pasan 23 horas al día en celdas diminutas y bajo vigilancia constante, este nuevo episodio de las “cartas falsas” añade una capa más de intriga a la caída del hombre que alguna vez controló el tráfico de drogas a nivel global.














